Coloca el móvil una vez y no vuelvas a tocarlo

La mayor parte del tiempo que se pierde al escanear un libro no está en el disparo, sino en coger el móvil, encuadrar la página, tocar la pantalla y volver a dejarlo, trescientas veces. Coloca el móvil una sola vez, apuntando hacia abajo al libro abierto con la doble página entera en el encuadre, y no lo toques hasta la última página.

Sirve cualquier cosa que sujete el móvil sin que se mueva: un soporte, una pila de libros con el móvil encima o el borde de una estantería. Lo importante es que la distancia a la página no cambie, porque vFlat mide la forma de la página desde ese único punto de vista.

Deja que el escaneo automático haga la foto

Con el escaneo automático activado, vFlat vigila el encuadre y hace la foto cuando la página está plana y quieta. Tú pasas la página, la sujetas y esperas el sonido del obturador. No hay que tocar la pantalla, así que nada mueve el móvil de su sitio.

Las yemas de tus dedos pueden quedarse sobre la página. Se eliminan del escaneo, así que sujeta el papel donde te resulte cómodo en lugar de sujetarlo justo por el borde.

Dos páginas por foto

Encuadra la doble página entera en lugar de una página cada vez. vFlat divide la doble página por el margen interior en dos páginas independientes, ya en orden de lectura, y aplana cada una por separado. Un libro de 300 páginas son 150 capturas, no 300.

Coge el ritmo

Pasar, sujetar, esperar el disparo, volver a pasar. Cuando le coges el ritmo, una captura cada cuatro o cinco segundos resulta cómoda, y 150 capturas se hacen en unos quince minutos. Si una página sale mal —una sombra de tu brazo, una página mal sujeta—, repítela en ese momento en lugar de buscarla más tarde.

Termina con un solo archivo

Cuando acabes la última página, exporta el libro entero como un único PDF. Aplícale el reconocimiento de texto y podrás buscar en todo el libro —cada capítulo, cada nota al pie— desde el mismo móvil con el que lo escaneaste.